El nasobuco o la mascarilla, son los nombres más populares con los que se le conoce a esta prenda, la misma tiene dos efectos inmediatos: el protector y el psicológico. A pesar de los escépticos, la inmensa mayoría de los países y sus respectivas comunidades científicas prefieren a la gente con nasobuco.
Su uso igual tiene que ver con el aspecto psicológico. Advierte entre las personas del peligro de contagio y lanza de modo coherente las señales de alarma.
La psicóloga y máster en Ciencias de Santiago de Cuba, Yamilka Rodríguez, mencionó 10 ventajas del uso del mismo, entre ellas la capacidad de observación, habilidades para el control de la respiración y el reflejo de quienes lo portan de cuidarse adecuadamente.
Ha servido también para mostrar la solidaridad espontánea de muchas personas, en su mayoría mujeres, a la hora de confeccionar y al mismo tiempo donarlos de manera gratuita.
Muchas de estas valerosas mujeres en sus confecciones han hecho gala de su imaginación y creatividad y han unido lo útil a lo bello y agradable, tal es el caso de Gelmi Gómez Quesada fiel usuario de nuestra instalación quien nos confeccionó este nasobuco que amablemente les mostramos.
Gracias Gelmi
